Esto se viene a sumar a otros problemas, como la dificultad de acceso a la vivienda, alta tasa de desempleo, problemas de salud, bajo nivel de alfabetización (debido tanto a la falta de escuelas como la saturación de las aulas), etc.
De los niños y niñas más pequeños, sólo un 20% están escolarizados, ya que en estas edades la escuela no es obligatoria, y eso hace que muchos niños se encuentren en la calle porque en las casas tampoco tienen espacio ni personas que se ocupen de ellos.
El nuevo centro infantil, cofinanciado por PROiNFANTS con un importe de 4.000€, permitirá acoger 180 niños y niñas de 3-6 años no escolarizados provenientes de familias muy vulnerables del barrio.
Probablemente este segundo trimestre comenzará la primera fase, en la que se construirá el edificio y se abrirán las puertas con 60 plazas para niños y niñas de 3 años. Progresivamente, el centro se irá adaptando hasta llegar a las 180 plazas y ofrecer tres cursos.
El proyecto, al mismo tiempo, ofrecerá formación y servicio de acompañamiento a las madres, para fomentar su autonomía económica, ya que las mujeres tienen más dificultades para acceder a estudios y encontrar trabajo.