Laura Vanesa Arias. Un camino de pequeños sueños familiares
Doralba y Rodrigo comenzaron su proyecto de vida juntos en la zona rural de Antioquia, trabajando como administradores de una finca y soñando con formar una familia. Tuvieron dos hijos antes de que la violencia los obligara a dejar su hogar y desplazarse a Medellín.
En el asentamiento de Altos de la Virgen, su primera meta fue tener una casa digna. Más tarde, soñaron con tener un tercer hijo, ojalá una niña. Ambos deseos se cumplieron, y así llegó Vanesa, quien creció viendo a su padre trabajar en construcción hasta que un accidente lo dejó incapacitado. Su madre, al igual que muchas mujeres del barrio, dedicaba sus días al cuidado de sus hijos y a tareas comunitarias para mejorar el entorno y ofrecer a las nuevas generaciones un lugar seguro para crecer.
Vanesa inició sus estudios en el Preescolar Estrellitas Calasancias, gracias al apoyo de Gra d’ arròs (hoy PROiNFANTS), y comenzó soñando con ser veterinaria. Conforme avanzaba en su proceso académico, de la mano de la Fundación Educativa Calasanz, descubrió su verdadera vocación: servir en el área de la salud.
Hoy, con 18 años, ha alcanzado su primer gran logro: convertirse en auxiliar de enfermería y en su horizonte está la meta de obtener el título de enfermera profesional.
Su objetivo inmediato es encontrar un trabajo que le permita apoyar económicamente a su familia y sostenerse de manera autónoma.
La alegría y la gratitud llenan los corazones de esta pequeña familia, que al ver cumplido el sueño educativo de Vanesa, siente que también han llegado a la meta de vivir con dignidad y tranquilidad.