La India tiene varios destinos de peregrinación , pero la de las viudas es el norte, en Vrindaban . Sabemos de Vrindavan que es uno de los lugares donde la veneración a la deidad Krishna está más arraigada , pero se desconocen los motivos exactos del camino de las viudas en esta dirección * . Sí que las identificamos claramente a ellas . Con la cabeza baja , a menudo rapado y cubierto con un pañuelo blanco ( identificativo del duelo en la India ) recorren miles de kilómetros para llegar hasta este punto del distrito de Mathurá , en el estado de Uttar Pradesh . El objetivo es conseguir el moksha , la liberación espiritual .
Tras la muerte de sus maridos , han sido rechazadas por sus familiares y se han visto alienadas y despojadas de todos sus derechos individuales . Se las ha culpado de esta muerte , y de ahora en adelante serán consideradas las portadoras perpetuas de la mala suerte y la maldición .
Recibirán pues una doble discriminación : por ser mujeres y por ser viudas . Según el código de Manu , considerado una de las escrituras sagradas más antiguas , la mujer “no será nunca independiente”, y la viuda , en este caso “deberá sufrir mucho antes de morir ; deberá ser pura en cuerpo , pensamiento y alma “.
Las escrituras ofrecen tres alternativas para las viudas : “casarse con el hermano más joven del difunto marido , quemarse con el cadáver , o llevar una vida de abnegación “.
Desde que el gobierno británico prohibiera el Sati ( la quema voluntaria de la mujer en la pira del marido ) en 1829 , esta práctica ya no es tan frecuente , pero aún así , en vida sentirán el peso del rechazo y la condena hasta el final de sus días .
Actualmente llenan las calles de Vrindaban ( se calcula que constituyen entre un tercio y un cuarto de la población , de 60.000 habitantes ) y han cambiado el bindi ( el elemento decorativo de color rojo que se colocan en el centro de la frente ) para la marca de las cenizas del marido . Nunca más podrán llevar joyas , nunca más asistirán a un acto festivo . Habrán muerto socialmente .
Más información en el video
ONU- Viudas de la India , la pira o el Olvido
En esta comunidad patriarcal en la que se define al sexo femenino en base a la relación con su marido, en el momento en que él deje de existir , ella también lo hará . Las viudas , que suman unos 40 millones en todo el país , mendigan y malviven durante el resto de sus días .
Lo más paradójico es que las leyes indias establecen que las viudas deberían recibir una prestación de aproximadamente 400 rupias mensuales ( unos 6’30 euros), lo que a menudo ellas desconocen . De hecho , la mayoría ( aproximadamente el 95 %) , ignorantes en materia de derechos y en muchos casos analfabetas , no la alcanzarán a cobrar nunca. Además , aunque después de la muerte del marido tendrán todos los derechos sobre sus posesiones , muchas de ellas no se atreverán a reclamarlos.
Las cosas empiezan a cambiar , pero hay aún mucha educación y muchas generaciones para que los resultados empiecen a hacerse palpables . En este sentido , desde Aasara está trabajando, gracias a la contraparte Ashadeep , en la atención preferente de género , a través del proyecto de acogida integral a un grupo de hijos y, mayoritariamente , hijas de madres solteras o viudas los barrios de Mumbai . Este proyecto acoge, viste , alimenta y financia la educación de sus hijos e hijas , de manera que las madres pueden contribuir , mediante su dedicación laboral , el mantenimiento de su hogar . Es un proyecto que lleva la mención “In memoriam Maria Lluïsa Farré“ . “… como homenaje a la colaboradora póstuma de Aasara , que era particularmente sensible hacia las injusticias sufridas por las mujeres desamparadas . “
Laura Pardo
Periodista -Master en RRII , Seguridad y desarrollo .
* Parece ser, sin embargo , que según la mitología hindú , el Dios de color azul Krishna pasó parte de su juventud en Vrindaban , lugar sagrado para llegar a la salvación . < / p >


Cuando Aasara me pidió que les hiciese un documental con motivo de su 10º Aniversario no pude negarme por la estrecha vinculación que me une precisamente con una de las contrapartes que Aasara apoya.
El pasado mes de noviembre, nos desplazamos a Mumbai para llevar a cabo el seguimiento y la segunda evaluación anual de todos los proyectos en ejecución. Durante esos quince días comprobamos sus resultados y supervisamos la tarea que realizan nuestras contrapartes.